
Cuando de repente se te marcan mucho las venas de las manos (o se te “van”, como dice la gente) y antes casi no se veían, suele significar varias cosas juntas y todas son señales claras del cuerpo:Tienes poca grasa subcutánea porque has bajado peso rápido o estás más definido, la grasa es lo que normalmente “esconde” las venas y al irse dejan las venas a la vista como si fueran cuerdas, estás deshidratado (la falta de agua hace que la sangre se concentre y las venas se marquen más para bombear con menos volumen), hace calor o acabas de hacer ejercicio y los vasos se dilatan para enfriar el cuerpo y la sangre corre más cerca de la piel, tu presión arterial está baja o has estado mucho tiempo de pie o con las manos abajo y la gravedad empuja la sangre hacia las venas superficiales, y en muchos casos simplemente estás más musculado y con menos retención de líquidos (es el típico look “vascular” que buscan los que entrenan).En resumen, cuando se te van las venas de las manos de forma repentina y se quedan así varios días es porque estás más delgado, más seco, algo deshidratado o en mejor forma que antes; la mayoría de veces es buena señal de que has perdido grasa y estás más definido, por eso a mucha gente le encanta que le pase y hasta lo presume. Solo sería malo si viene con mareos, frío constante o debilidad (ahí ya puede ser presión muy baja o algo más), pero en el 99 % de casos es puro estético y significa que estás “on point”.