Los hombres que le chupan la vambina a su mujer son más… Ver más

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A los hombres que chupan la vagina de su mujer (y lo hacen de verdad, con ganas y bien) les pasa esto de forma casi automática:Se vuelven locamente adictivos para ella porque el 70-80 % de las mujeres solo llegan al orgasmo con estimulación del clítoris y la lengua es lo que mejor lo hace; cuando un hombre domina eso la mujer se engancha a él sexualmente como a ninguna otra cosa.Su mujer empieza a desearlo todo el tiempo y a iniciarle sexo ella sola porque sabe que va a correrse fuerte y varias veces; el hombre pasa de “rogar” a que lo busquen.Sube su propia excitación al máximo: olerla, saborearla y sentir cómo se moja y se retuerce vuelve loco a la mayoría de hombres que lo disfrutan de verdad; muchos se ponen más duros que nunca solo con eso.Gana control total del placer de ella: si sabe parar justo antes del orgasmo y volver a empezar la vuelve literalmente loca y ella hará cualquier cosa por él después.Se convierte en el amante que todas recuerdan toda la vida; las mujeres hablan entre ellas y un hombre que come coño como dios existe se convierte en leyenda.Su relación sexual se vuelve brutal porque ella confía ciegamente, se abre totalmente y después le hace felaciones y todo lo que él quiera con ganas reales (nunca por obligación).Y lo más bestia: muchas veces él mismo se corre solo de verla correrse en su boca porque el poder y el morbo de tenerla temblando y gritando es más fuerte que cualquier otra cosa.En resumen: al hombre que lame bien y con ganas la vagina de su mujer no le “pasa” nada malo… le pasa que se convierte en el rey absoluto del sexo para ella y ella nunca querrá perderlo.