Tenían todo planiado para casarse, pero un amigo de ellos los mat…Ver más

Una joven pareja que tenía todo planeado para casarse en los próximos meses vivió una tragedia absoluta cuando un supuesto amigo cercano (o en algunos reportes, un hermano o invitado) los involucró en un incidente fatal que terminó con sus vidas y las de decenas más.El hecho ocurrió en una boda celebrada en la región de Batha, en Chad (África central), donde es costumbre disparar al aire con armas de fuego como «tiros de júbilo» para festejar.El novio, miembro de las fuerzas militares locales, recibió a un invitado que llegó en motocicleta y comenzó a disparar una arma semiautomática hacia el cielo para celebrar. Por el retroceso del arma (que sostenía con una sola mano), una bala se desvió y lo impactó directamente en el pecho, matándolo en el acto frente a todos los invitados.El caos estalló inmediatamente: familiares y amigos del novio (de una comunidad) se enfrentaron a balazos con los de la novia (de otra), convirtiendo la fiesta en un tiroteo masivo. El saldo fue brutal: al menos 57 muertos (incluido el novio) y decenas de heridos graves.La novia sobrevivió inicialmente al caos, pero la celebración que debía ser el día más feliz se convirtió en una masacre por una costumbre peligrosa combinada con armas sin control.Videos del momento circulan en redes (el invitado disparando, el novio cayendo y luego el pánico general), y las autoridades locales investigan, aunque en zonas rurales de Chad estos incidentes con «tiros festivos» no son raros y rara vez hay condenas fuertes.La pareja tenía planes de futuro juntos, pero todo terminó en segundos por un «accidente» que desató venganza armada. Una historia que mezcla tradición, armas y violencia tribal… y que deja claro por qué muchas voces piden prohibir disparos al aire en celebraciones.