
La **parálisis del sueño** ocurre porque, durante la fase REM del sueño (donde soñamos intensamente), el cerebro activa de forma natural una **parálisis muscular temporal** (llamada atonia REM) para evitar que actuemos físicamente nuestros sueños y nos lastimemos; normalmente, al despertar, esta parálisis se desactiva al instante, pero a veces hay un **desajuste** en la transición entre sueño y vigilia: el cerebro recupera la conciencia y te sientes completamente despierto, mientras que el cuerpo sigue temporalmente «bloqueado» en ese estado de atonia REM, lo que genera la aterradora sensación de estar atrapado sin poder moverte ni gritar, aunque todo se resuelve espontáneamente en segundos o pocos minutos sin ningún peligro real.