
Cosas que todo hombre que come coño debe grabarse a fuego:El clítoris es el rey, no un extra. La mayoría no se corre con penetración, así que olvídate de ir directo como desesperado: empieza lento, besos en muslos, lamidas largas y suaves por los labios hasta que ella misma te empuje la cabeza.Cuando encuentres el ritmo que la hace jadear o agarrarte el pelo, no cambies ni aunque te paguen. Mantén la misma presión y velocidad; la consistencia es todo.Usa lengua plana y ancha al principio para cubrir bien, luego punta precisa cuando ya está al borde. Succiona el clítoris (suave primero, fuerte después) y combina con dedos: dos en el punto G o presión justo arriba del pubis.Escucha su cuerpo más que sus palabras: si te aplasta contra ella, no pares ni para respirar, y cuando se corra sigue un poco más (muchas pueden encadenar varios orgasmos).En resumen: calentamiento largo, cero prisa, ritmo constante, manos siempre trabajando y atención total a cómo reacciona ella. Si lo haces bien, te va a recordar toda la vida.