
El escándalo ocurrió en junio-julio 2024 en la prisión HMP Wandsworth (Reino Unido). Una guardia femenina, Linda De Sousa Abreu (30 años), mantuvo relaciones sexuales consensuadas (según la justicia) con un preso varón en una celda. Otro recluso grabó el video, que se filtró y viralizó masivamente en redes. Ella inicialmente alegó que fue forzada, pero la investigación concluyó que fue voluntario. Fue condenada en enero 2025 a 15 meses de cárcel por misconducta en cargo público.